BLOG
🌿 Cuando lo que hacés ya no te representa
Durante muchos años fui abogada. Lo soy aún, tengo mi propio estudio jurídico.
Me recibí en 2008, trabajé, crecí, aprendí y sostuve mi profesión con compromiso y responsabilidad. Hice lo que había que hacer. Como muchas, avancé, resolví, cumplí.
Y durante mucho tiempo, eso alcanzó.
Pero hubo un momento en el que algo empezó a cambiar. No de golpe, no de manera evidente. Fue más sutil.
Lo que hacía seguía funcionando, pero ya no me representaba de la misma manera. No era que no pudiera seguir haciéndolo. Era que algo adentro mío ya no quería.
Y eso es difícil de explicar cuando todo "está bien".
No era una crisis externa. Era interna.
Una incomodidad que no tenía nombre claro, pero que estaba.
Una sensación de estar sosteniendo una estructura que ya no encajaba del todo conmigo.
Al principio, como todos, lo ignoré. Seguí. Me exigí. Traté de acomodarme. Pensé que era cansancio, que era una etapa, que ya se me iba a pasar.
Pero no se pasó. Con el tiempo entendí que no era falta de ganas. Era falta de sentido.
Y cuando el sentido se pierde, no hay estructura que alcance.
🌱 El quiebre que no se ve desde afuera
Ese proceso no fue lineal.
No hubo un día en el que todo cambió.
Fueron preguntas. Incomodidades. Momentos de silencio.
Fueron también las experiencias de vida que me atravesaron, las pérdidas, la maternidad, la responsabilidad de sostener, de seguir adelante incluso cuando no había claridad.
Todo eso me fue llevando, sin que me diera cuenta del todo, a un lugar distinto.
Un lugar donde ya no podía mirar mi vida de la misma manera.
Empecé a preguntarme cosas que antes no me preguntaba:
- ¿Esto que hago me representa hoy?
- ¿Estoy eligiendo o estoy sosteniendo?
- ¿Qué parte de mí quedó afuera en el camino?
Y esas preguntas no tienen vuelta atrás.
✨ Descubrir que el propósito no es algo que se busca afuera
Durante mucho tiempo pensé que el propósito era algo que había que encontrar, como si estuviera en algún lugar esperando ser descubierto.
Hoy entiendo que no.
El propósito no aparece de golpe.
Se va revelando cuando empezás a ser más honesta con vos misma.
En mi caso, no fue dejar de ser abogada.
Fue dejar de identificarme solo con eso.
Fue integrar todo lo que soy:
mi profesión, mi historia, mis pérdidas, mi maternidad, mis preguntas, mis procesos.
Y desde ahí empezó a aparecer algo distinto.
No como una respuesta cerrada, sino como una dirección.
🌿 Un nuevo camino, más alineado
Así nace Espacio Ser Tu Propósito.
No como un cambio brusco, ni como una decisión impulsiva, sino como una evolución.
Como la necesidad de darle lugar a algo que ya estaba en mí y que pedía espacio.
Hoy acompaño procesos de autoconocimiento desde el coaching sistémico y la astrología, no desde un lugar de perfección, sino desde lo vivido.
Porque sé lo que es sostener cuando ya no hay sentido.
Porque sé lo que es no saber por dónde empezar.
Y porque también sé que cuando una se anima a mirarse de verdad, algo empieza a ordenarse.
🧭 Para cerrar
No siempre lo que hiciste deja de servir.
Pero sí puede dejar de representarte.
Y cuando eso pasa, no es el final de algo.
Es el comienzo de otra forma de vivirlo.

🌿 Relaciones que ya no vibran con vos
Hay un momento en la vida en el que algo cambia.
No siempre es visible desde afuera.
No siempre hay una pelea, una ruptura o un hecho puntual que lo explique.
Pero adentro… algo ya no encaja.
Relaciones que antes funcionaban, que eran parte de lo cotidiano, empiezan a sentirse distintas. Más pesadas. Más incómodas. Más forzadas.
Y no es que la otra persona haya cambiado necesariamente.
Es que vos cambiaste.
✨ Cuando ya no podés ser vos
Hay relaciones en las que, sin darte cuenta, empezás a adaptarte demasiado.
Decís lo que el otro quiere escuchar.
Evitás temas.
Te callás partes tuyas.
Te acomodás para no incomodar.
Y eso, al principio, parece menor.
Pero con el tiempo pesa.
Porque sostener un vínculo donde no podés ser vos misma implica, en algún punto, dejarte afuera.
Y llega un momento en el que eso ya no se puede sostener más.
🌱 Lo que antes tolerabas, hoy incomoda
A medida que vas creciendo, mirando hacia adentro, cuestionando, entendiendo tus propios procesos, algo se vuelve más claro:
Ya no podés hacer de cuenta que no pasa nada.
Lo que antes naturalizabas, ahora incomoda.
Lo que antes sostenías, ahora te pesa.
Lo que antes callabas, ahora pide ser dicho.
Y eso no es un problema.
Es conciencia.
💔 El momento en que todo se hace visible
Este proceso muchas veces duele.
Porque no se trata solo de ver al otro,
sino de vernos a nosotras mismas en ese vínculo.
Ver cuánto cedimos.
Cuánto nos adaptamos.
Cuánto dejamos de ser para sostener algo.
Y cuando eso aparece, ya no hay vuelta atrás.
Podés mirar para otro lado un tiempo más,
pero no podés dejar de saber lo que ya viste.
🧭 La pregunta incómoda
En algún momento aparece una pregunta que no es fácil, pero es necesaria:
¿Quiero seguir en una relación donde no puedo ser quien soy?
¿Quiero seguir cumpliendo un rol que ya no me representa?
¿Quiero seguir eligiendo desde el miedo a no ser aceptada?
🌿 Elegirte también es soltar
Ser una misma no siempre es lo más cómodo.
A veces implica incomodar.
A veces implica decir cosas que el otro no quiere escuchar.
A veces implica aceptar que no todos los vínculos pueden acompañar nuestro proceso.
Pero también implica algo mucho más profundo:
👉 libertad
👉 coherencia
👉 autenticidad
✨ Para cerrar
No todas las relaciones están destinadas a durar para siempre.
Algunas están para enseñarnos algo.
Otras para acompañarnos un tramo.
Y otras, simplemente, dejan de resonar.
La pregunta no es qué hacer con el otro.
La pregunta es:
👉 ¿Qué estás dispuesta a hacer con vos?
Elegirte no es egoísmo.
Es respeto.
Y en ese respeto empieza algo nuevo:
relaciones más reales, más libres, más alineadas con quien sos hoy.